Ejercicios para mejorar la postura corporal

Ejercicios para mejorar la postura corporal

Los ejercicios para mejorar la postura corporal son imprescindibles para que tu cuerpo se encuentre en buen estado, no tengas dolores y puedes disfrutar de tu día a día. A veces, no obstante, es un poco difícil saber por dónde comenzar.

¿Qué tipo de ejercicios deberías hacer si quieres encontrarte en el mejor estado y cuál es la mejor manera de llevarlos a cabo? A continuación, te hablamos de algunos de los más recomendables.

¿Sabes que hay camas que te ayudan a corregir la postura mientras duermes?

Las camas articuladas son cada vez más usadas en todos los hogares. Existen desde camas articuladas individuales hasta camas articuladas de matrimonio o incluso con dos lechos de descanso separado, las camas articuladas dobles.

Con ellas podrás encontrar la mejor postura para el descanso y también podrás variar las posturas para no tener siempre los mismos puntos de presión.

Corregir la postura de la columna en la pared

Corregir la postura de la columna en la pared

Comenzamos con un ejercicio tan sencillo que no te costará nada realizarlo. Lo mejor es que no necesitas ninguna herramienta: solo una pared en la que apoyarte.

Para empezar, pon la espalda contra la pared. Después, asegúrate de que tus pies están separados y alineados con las caderas. No los pongas pegados a la pared.

Haz una leve flexión con las rodillas y ve haciendo un movimiento subiendo mientras basculas un poco la pelvis hacia la parte delantera. Como apreciarás, tu espalda estará totalmente en contacto con la pared.

El siguiente paso es echar los hombros hacia atrás con la intención de intentar que queden en la pared. Ahora abre los brazos y ponlos en la pared. Las manos tienen que estar abiertas, para que las palmas estén en contacto directo con la pared. En esta posición ya solo te queda dar el último paso: hacer una elongación hacia arriba. Pero, mientras lo haces, tienes que mantener la postura recta que has llegado a adoptar.

Con este ejercicio toda tu postura se reforzará, pero, sobre todo, notarás una mejoría en la espalda y reducirás muchos de los dolores que es posible que sufras habitualmente.

Ejercicio de postura con el uso de toallas

Esta es otra muy buena manera de mejorar la postura. De nuevo, es tan fácil de hacer que solo necesitas dos toallas. Lo que harás para preparar el material será enrollarlas a modo de churro.

Después, pon las toallas en el suelo para poner tu espalda encima de ellas. ¿En qué parte exacta de la espalda tienen que estar? Debe estar puesta exactamente en la zona en la que tengas una mayor curvatura.

Ejercicio de postura con el uso de toallas

Apóyate sobre las toallas y con suavidad, ve echando la cabeza hacia la parte de atrás, pero sin que quede colgando. Si colgase, lo mejor sería poner otra toalla, ya que el volumen de tejido no estaría siendo demasiado elevado.Ahora pon los brazos a cada uno de los lados y el pecho sácalo hacia afuera mientras las piernas se quedan en una posición doblada.

Mantén la postura unos minutos y, al mismo tiempo, respira profundamente. No dobles la zona de las lumbares mientras estás haciendo el ejercicio, puesto que podría ser problemático para la espalda. Si incluso con este ejercicio no notas mejoría, es posible que necesites comenzar a dormir en una cama articulada que te permita mejorar la posición de descanso.

Ejercicio de rectificación cervical

Ejercicio de rectificación cervical

Gracias a este ejercicio, lo que harás será aliviar el dolor de las cervicales, uno de los que más quebraderos de cabeza producen a quienes lo sufren. En este caso, también necesitas enrollar una toalla.

No obstante, si tienes a mano uno de esos churros que se usan en las piscinas, también lo podrás utilizar y te dará muy buenos resultados. Empieza sentándote en una silla y colocando la toalla en la zona de atrás del cuello.

Tiene que estar posicionada en la vértebra que está más salida en el momento en el que doblas el cuello echándote hacia la parte de delante. Aunque te parezca complicado al leerlo, si pruebas, verás que es fácil identificar la posición.

Lo siguiente que tienes que hacer es mover los brazos tirando de los lados de la toalla hacia abajo mientras, al mismo tiempo, estás extendiendo tu cuello hacia atrás usando su superficie como apoyo. Esto tienes que hacerlo durante unos segundos, descansando y volviéndolo a hacer a lo largo de varios minutos. También puedes lateralizar la cabeza hacia los lados, proceso en el cual ganarás amplitud en el ejercicio, lo que resultará muy recomendable.

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